España - Audiencia Nacional, 13 enero 2009, Nº 1528/2007

País de la Sentencia:
País del Solicitante:
Número de Registro de la Sentencia:
13-01-2009
Número de Registro de la Sentencia:
Nº 1528/2007
Nombre del Tribunal:
Audiencia Nacional
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Extracto: 

El Ministerio de Interior deniega la solicitud de una mujer argelina que pide protección por persecución fundada en motivos de género. La Audiencia Nacional, en apelación, determina que el género sí puede considerarse como “grupo social” y que la persecución no debe llevarse a cabo necesariamente por un agente estatal sino que también se considera así cuando intervienen agentes no estatales bajo ciertas circunstancias.

Hechos: 

Dña…, de nacionalidad argelina, presenta recurso ante la Audiencia Nacional contra la Resolución del Ministro de Interior  de 27 de julio de 2007 que denegó la solicitud formulada por ella para la concesión del derecho de asilo en España otorgándole, sin embargo, la permanencia en España por razones humanitarias en el marco de la legislación general de extranjería.

El motivo de solicitud de asilo de la demandante se funda en la persecución por motivos de género consistente en malos tratos físicos y psíquicos infligidos a la actora y sus hijos por parte del que era su marido.

El Abogado de Estado se opone a la demanda y solicita la desestimación del recurso alegando, principalmente, que los hechos presentados por la demandante no constituyen una persecución de las contempladas en el Art. 1ª de la convención de ginebra de 1951 (razón de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas). Se añade que es una persecución alejada en el tiempo y no vigente, siendo, además, acreditados sólo circunstancias personales. No son fundamentos suficientes para constituir persecución ni un temor fundado a sufrirla.

La Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional resuelve y presenta el fallo, el 13 de enero de 2009.

Fundamentos de Derecho: 

Esta sentencia examina la existencia de indicios de prueba suficientes de una situación de persecución que pudiera constituirse como base del otorgamiento del estatuto de refugiado.

Se resuelve que:

Efectivamente, cabe incluir en la persecución aquellas solicitudes de asilo que se refieran a actos de violencia sexual, violencia doméstica y familiar que ocasionan un profundo sufrimiento y daño.

Se subsume en el motivo previsto en la convención referido a la persecución por “pertenencia a un grupo social” ya que tanto el “sexo” como las “mujeres” son subgrupos sociales.

Por último se establece que implique una persecución “ya sea por agentes estatales o particulares”. Se entiende que la persecución no se limita a actos que surgen directamente del Estado sino que cuando la población local comete serios actos de discriminación y otras ofensas, se pueden considerar como actos de persecución si son deliberadamente tolerados por las autoridades, o si éstas se niegan a proporcionar una protección eficaz o son incapaces. En este caso, el Estado en cuestión, no reconoce ciertos derechos ni concede protección contra abusos graves  y por lo tanto, la discriminación por no brindar protección, sin la cual podrían perpetrarse daños graves con impunidad puede equivaler a persecución.

Por consiguiente, establecida la realidad de los malos tratos y su prolongación en el tiempo parece plenamente fundado el temor y el riesgo real de sufrir un trato inhumano o degradante proscrito en Art. 3 de la CEDH según la interpretación realizada por la jurisprudencia del TEDH.

Fallo: 

Se anula la Resolución del ministerio del interior de 27 d julio de 2007 por ser contraria a derecho y se declara el derecho a la recurrente a que le sea otorgado el asilo solicitado.